El presidente de Persán, José Moya, dio recientemente en Sevilla un potente discurso en favor del emprendimiento y las empresas en Andalucía. Certeramente diseccionó el tejido productivo y, eliminando explotaciones agrarias y autónomos sin empleados, cifró en sólo 200.000 los empresarios reales. Sobre una población de más de ocho millones.
Moya piensa, con toda la razón, que con ese número de impulsores de la iniciativa privada, Andalucía no podrá salir de la crisis. Cabe aquí recordar las 260.000 nóminas que paga la Junta de Andalucía cada mes, el único capítulo del presupuesto en el que no hay retrasos, pese a que miles de personas no se sabe ni en qué trabajan o siquiera si están trabajando en múltiples parcelas de la administración. Aquí viene una de las dos críticas que entiendo hay que hacer al discurso de Moya.





