Aragón

Ercros invierte 30 millones en aumentar la producción en Sabiñánigo

La empresa, que cumple 100 años, ha invertido 30 millones de euros en una planta de cloro sosa, así como en aumentar la capacidad de producción de tabletas para el tratamiento del agua de la piscina y de ácido clorhídrico. Unas inversiones que comenzaron a materializarse en 2016 y que terminarán de ejecutarse en 2019. La planta crece a un ritmo del 11% y exporta el 60% de su producción.

La planta de Ercros, situada en la localidad oscense de Sabiñánigo, celebra su centenario con inversiones por valor de 30 millones de euros, que se han destinado principalmente a aumentar la capacidad productiva de este centro en un 17% aproximadamente.

Estas inversiones de 30 millones de euros -se ejecutan en el período 2016-2019-, se han destinado a impulsar varias iniciativas en la empresa como la puesta en marcha de una planta de cloro sosa con tecnología de membrana, que comenzó su actividad a principios de este año.

Esta planta en el centro de Sabiñánigo, donde también sigue en servicio la planta de ácido clorhídrico, ha entrado en funcionamiento "para aprovechar el buen momento de la sosa cáustica", ya que el precio ha tenido un aumento del 46% adicional a la escalada de precios que se viene produciendo desde el 2017, estando previsto que la situación se prolongue, según ha explicado Teresa Conesa, secretaria general de Ercros, a elEconomista.es

"En tres años, hemos adaptado la planta ya existente" en la que se producía tan solo cloro potasa para continuar produciéndola y también tener la producción de cloro sosa", estando previsto producir más de 30.000 toneladas de este último producto.

Ercros también está acometiendo la ampliación de la planta de tabletas para el tratamiento del agua de las piscinas -segmento en el que es líder en Europa-, ante la fuerte demanda registrada en este producto. Un proyecto que se espera que esté totalmente finalizado y en marcha a mediados de 2019.

Además, la planta ha aumentado la producción de ácido clorhídrico, "que ya se consumía en el centro y, ahora, con la nueva planta ya se comercializa" y se vende como salfumán.

"Con este plan de inversiones, se fortalece la estructura productiva", además de "hacerla más integrada porque antes la sosa" procedía de otras fábricas. Ercros mantiene así también el ritmo inversor en la planta que, en diez años, suma inversiones por valor de 60 millones de euros.

La base del crecimiento

La planta, que tiene un volumen de producción total de 190.000 toneladas, demuestra así su fortaleza en un año en el que celebra su aniversario. "Los 100 años de vida son un logro histórico en España porque pocas instalaciones industriales son centenarias. Es una fábrica viva y con un futuro prometedor".

Para llegar a estos 100 años, "no hay una fórmula mágica que lo garantice, pero sí una serie de condiciones como la competitividad, la innovación y la tecnología y la mejora del producto que se fabrica", así como el equipo humano, que debe estar cohesionado en "pro de un proyecto empresarial común. Sin él. Una empresa puede recortar costes, pero a la larga tendrá conflictos entre empleados que le harán perder ventaja competitiva".

Son los ejes sobre los que también se va a asentar el futuro. "Lo inmediato es consolidar los proyectos que están en marcha", aparte de seguir apostando por la I+D+i, que es otra de las claves de la empresa y que permite impulsar su crecimiento.

En esta planta está ubicado el Centro de I+D+i de la División de Derivados del Cloro del que ya han salido 11 patentes. Las líneas de trabajo se centran en la mejora de los productos actuales para "dotarlos de más valor añadido o para utilizar los productos que ya fabricamos como materia prima para nuevos productos en el mercado".

Por ejemplo, se está trabajando en la producción de las tabletas para el tratamiento del agua de las piscinas sin ácido bórico en un momento en el que en la Unión Europea se debate sobre la prohibición de este componente. "Nos adelantamos a la decisión de la Unión Europea". Precisamente, estas tabletas son objeto de otras innovaciones al haberse incorporado unos aditivos microencapsulados para ahuyentar los insectos. También se está probando la incorporación de fragancias.

Otras líneas de la I+D+i se centran en minimizar el impacto ambiental de la producción y aumentar la eficiencia de las instalaciones productivas. En este ámbito, se enmarca la tecnología de membrana de la planta de cloro sosa, que está reconocida por la Unión Europea como la mejor tecnología disponible y que permite un ahorro del 30% del coste eléctrico.

En la actualidad, la planta comercializa el 60% de su producción a los mercados exteriores, siendo los países de la Unión Europea los principales destinos de las ventas internacionales. Entre los productos más exitosos están las tabletas para el tratamiento del agua de la piscina, cuyas ventas totales aumentaron un 33,5%.

La planta de Sabiñánigo facturó 110 millones de euros en 2017, lo que supone un aumento del 11,1% en comparación con 2016. La plantilla está formada por 810 trabajadores, habiendo incrementado recientemente su plantilla en cinco personas. Además, en 2018, se han incorporado 30 personas porque había 30 trabajadores que habían solicitado jubilación anticipada, impulsando así el rejuvenecimiento en la factoría.

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