Cuando parecía que el chaparrón de la crisis del crédito estaba empezando a amainar, cuando la bolsa empezaba a animarse y cuando los optimistas profesionales empezaban a hablar de vuelta en 'V' de las cotizaciones, llega un nuevo varapalo: la palabra maldita volvió a ocupar ayer los titulares en EEUU. La palabra recesión.
Y no la pronunció cualquier analista indocumentado ni ningún agorero bajista de los que abundan en Wall Street. Al contrario, salió de los labios del consejero delegado de Countrywide, la mayor firma hipotecaria de EEUU y la principal víctima hasta la fecha de la crisis subprime.
En una entrevista con la cadena financiera de TV CNBC, Angelo Mozilo, aseguró que la caída del mercado inmobiliario conducirá a la economía norteamericana a la recesión: "Sigo pensando así, aunque he estado equivocado hasta ahora. Pero no puedo creer que, cuando tenemos este nivel de impagos, embargos , no vaya a tener un impacto material en la psicología de los norteamericanos y, más adelante, en su cartera".
"No veo ninguna luz al final del túnel por el momento. Podría pasar cualquier cosa que dé la vuelta a la tortilla de la noche a la mañana, pero me parece que nos queda un largo camino hasta salir de la crisis", añade Mozilo.
El CEO de Countrywide no hace sino expresar lo que muchos piensan pero no se atreven a decir. Numerosos analistas consideran casi increíble que una caída generalizada en el precio de la vivienda, una avalancha de impagos y de problemas en el mercado hipotecario, y una restricción generalizada del crédito no vayan a tener un impacto importante en el crecimiento económico.
El problema es que nadie quiere reconocerlo en público, salvo los siemprebajistas o aquellos interesados en crear una psicosis de crisis para pescar en río revuelto. Por eso tiene tanto significado que lo reconozca alguien como el CEO de Countrywide.
Estas declaraciones echaron un jarro de agua fría sobre la gran noticia del día: la inversión de 2.000 millones de dólares de Bank of America en acciones y bonos convertibles de Countrywide para ayudar a la hipotecaria a salir de la crisis. Hace seis días, Countrywide golpeó duramente al mercado con la solicitud de un crédito de emergencia de 11.500 millones para hacer frente a una avalancha de impagos de las hipotecas.
Las palabras de Mozilo provocaron la recaída de Wall Street después de una apertura alcista y un nuevo tirón del precio de los bonos del Tesoro. Esta subida se centró en los activos a 10 años, cuya rentabilidad bajó al 4,62%.
En las últimas semanas hemos asistido a un fuerte 'rally' de las letras a corto plazo por las expectativas de que la Fed baje los tipos oficiales en su reunión de septiembre. No obstante, en los últimos días se había dado la vuelta a la situación y la deuda había recaído en precio (su rentabilidad había subido) por los indicios de que la situación estaba mejorando.
Si ahora el mercado empieza a considerar en serio la posibilidad de una recesión, volverá a apostar decididamente por una bajada de tipos en septiembre. Y dado que eso supone una derrota del difícil equilibrio de Bernanke que ha bajado el tipo de descuento pero no quiere bajar los tipos oficiales por el riesgo moral de ayudar a los especuladores-, es posible que la bolsa vuelva a sufrir.

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens