Desde el momento en que el iPhone de Apple puso nuevamente de moda las pantallas táctiles (no olvidemos que los PDA de Psion y Palm ya tenían pantallas táctiles hace 12 años y que los PDA con Windows Mobile las han mantenido religiosamente), al mostrar que no estaba nada mal ponerles el dedo encima, parece que todo el mundo se haya dejado llevar por lo táctil. Todos los fabricantes se han apuntado al carro, incluidas las firmas practicantes de Symbian como son Nokia, Samsung y Sony Ericsson, entre otras.
“Lo táctil es mejor”, asegura todo el mundo. “El futuro es táctil”.
Pero, en defensa del pasado, déjenme proclamar a los cuatro vientos que a los ‘viejos’ teléfonos con botones todavía les queda mucha cuerda frente a los nuevos móviles emblemáticos de pantalla táctil que parecen estar tomando el mundo. ¿Van a servir mis palabras para contener la avalancha? No lo creo. Pero tal vez contribuya a difundir la posición de que los fabricantes harían bien en tener en cuenta una mayor variedad de formatos e interfases, en lugar de seguir intentando competir con el iPhone.
Así pues, aquí están mis 10 razones por las que las pantallas táctiles son nefastas.
Continuar leyendo
Este año se venderán en el mundo 362,7 millones de dispositivos móviles equipados con pantalla táctil. La cifra, facilitada por la consultora Gartner, prácticamente duplica las unidades vendidas en 2009, y la tendencia parece imparable: la misma fuente asegura que en 2013 los móviles táctiles serán el 58% del total mundial y más del 80% de los que se vendan en Europa Occidental y en América.
Arrastrados por el éxito del iPhone, los fabricantes de electrónica se han volcado en los dispositivos táctiles, ya sean de tecnología resistiva (más económica, aunque necesita un puntero para el manejo) o bien capacitiva (la de los terminales de gama más alta, que se accionan con los dedos). El recurso a las pantallas táctiles ofrece posibilidades interesantes, ya que permite adaptar el interfase de usuario a las necesidades de cada aplicación, como estamos viendo en ciertos programas creados para el iPhone, para Android y, sobre todo, para el iPad.
Llevo unos días buscando un hueco (esos lapsos de tiempo que se me han vuelto tan escasos en las últimas semanas, a este paso me pega un jamar de esos de los japoneses en la mesa de trabajo) para comentar un artículo de SlashGear que me encantó: Apple, iPad & why the stylus isn’t dead.
A posta no he parafraseado por completo el título original. En estos días de tribulaciones, poner en duda que el iPad es la tabla multitouch de Moshe es pecar de lesa majestad, así que he pensado que si lo titulaba así ya iba a condicionar la lectura del artículo. Puestos, prefiero condicionar con un párrafo un poco más largo, como el que estáis leyendo. Y sí, el iPad es el enemigo definitivo de lo que fue y puede ser la informática, del instrumento empoderador que mencionaba Obama el otro día. Cada vez que leo que el iPod de Bilbao revoluciona la forma de navegar porque sostienes durante horas un ladrillito de 600 gr mientras multisobas la página web de marras… hummm… no sigo, que me cargo este post. Hala, ya he pecado de lesa majestad este fin de semana. A lo que iba.
En la primera presentación del iPad de enero, Jobs se carcajeó del lápiz como interfaz. Con el iPad en las tiendas, parece que el lápiz es cosa del pasado. De los obsoletos cuadernos de notas, o del fallido Tablet PC. Pero, como dice Chris Davies, que es un crack de la pradera, sucede que el lápiz es uno de los métodos de input peor entendidos.
Continuar leyendo
..es que el mismísimo Forges te dibuje una viñeta sobre la marcha.

(Fotografía de Álvaro Calvo en el XI Congreso de Periodismo Digital)
La tendencia creciente hacia las pantallas táctiles como dispositivo preferente de manejo de los terminales móviles tiene todas las trazas de convertirse en imparable, sobre todo después de que Samsung Mobile Display haya anunciado que el mes que viene comenzará a producir en masa las primeras pantallas del mundo con tecnología AMOLED que llevarán incorporado el sensor táctil.
Hasta ahora, las pantallas táctiles se fabrican superponiendo al panel del visualización, ya sea de cristal líquido (LCD) o de LED orgánico de matriz activa (AMOLED), una capa táctil que hay que conectar a los circuitos por separado del propio panel. Por ejemplo, el iPhone de Apple utiliza un sensor táctil producido en China por la firma alemana Balda AG, superpuesto a un panel LCD fabricado por Sharp. En cambio, las nuevas pantallas de Samsung llevarán un sensor táctil de 0,001 milimetros de grosor que se vaporiza directamente sobre la pantalla, pasando a formar parte de ella.
Continuar leyendo
Cuatro de cada 10 smartphones que se venden en el mundo ya lleva pantalla táctil. La fiebre por imitar al iPhone ha logrado que los consumidores acepten este sistema de interacción con el terminal como el más deseable, y todos los fabricantes se han lanzado a satisfacer la demanda. Pero más allá de las diferencias entre las tecnologías táctiles básicas (resistiva, capacitiva), las prestaciones pueden variar mucho de una pantalla táctil a otra. Existen herramientas sofisticadas para evaluar la calidad de una pantalla táctil, pero en el laboratorio de Motorola han optado por una vía más sencilla, y que también pueden probar ustedes mismos: tratar de dibujar líneas rectas con el dedo en cuatro móviles táctiles del mercado: el iPhone de Apple, el HTC Droid Eris, el Motorola Droid y el Nexus One de Google.
Continuar leyendo

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens