El código IMEI identifica de manera individual cualquier terminal móvil, y combinado con el número de la tarjeta SIM que cursa las llamadas, permite rastrear su paradero. Pero eso no significa que sea sencillo recuperar un teléfono extraviado o sustraído, ya que tienen que intervenir la policía, el juez y una o más operadoras, de modo que pocas víctimas se toman la molestia de seguir todos los pasos necesarios. En cambio, el abogado Ricardo Gómez Cabaleiro sí lo ha hecho, y al cabo de ocho meses y nueve días ha conseguido recuperar el HTC P3300 que echó en falta al salir de una cafetería a principios de julio de 2008.
El letrado relata el proceso en su blog con todos los detalles, desde la denuncia en el juzgado de guardia, pasando por todos los requerimientos de identificación a las operadoras implicadas y los sucesivos recursos judiciales, hasta el relativamente feliz desenlace con intervención (Operación híbrido) de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional. Les revelamos el pecado, pero no el pecador; tendrán ustedes que leerlo en No codiciarás el móvil del prójimo.
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Si el índice es el dedo más famoso del siglo XX, sin duda el pulgar es el rey en el siguiente. Los fabricantes de electrónica asumen que con este dedo se hace hoy todo: seleccionar menús, pulsar teclas y hacer girar ruedas. El éxito de la rueda de Blackberry, la del iPod, o los teclados qwerty para pulgares del Treo así lo demuestran.
Suponemos que por ese motivo, cuando HTC decide hacer un teléfono inteligente sin teclado, decide que cuanto más, mejor, e introduce todos los controles para pulgares que hay en el mercado. El P3300 incluye, en lugar de joystick de cinco direcciones, una rueda giratoria mecánica, que recuerda a la del reproductor MP3 Sansa e200 de SanDisk.
En el centro, una bolita giratoria, como la que incluye el Blackberry Pearl, que sirve para desplazar el cursor en pantalla, y que en combinación con la rueda, forman lo que la empresa denomina HTC RollR™. Si se aprieta la bola, se hace clic. Esto significa que se pueden realizar las mismas operaciones que con el puntero, pero utilizando sólo el pulgar.
¿Funciona? La rueda, sin duda. Es especialmente útil para desplazarse por largas listas de contactos, ya que a partir de unas cuantas vueltas, se pasa al movimiento automático hacia arriba o hacia abajo. No se puede decir lo mismo de la bola. Cuesta trabajo mover el cursor con precisión y acertar en los iconos de la pantalla. Al final resulta más fácil sacar el puntero y trabajar de la forma tradicional. La única excepción es cuando se está sujetando un sándwich vegetal con mayonesa en una mano, y el P3300 en la otra. Pero desembolsar cerca de 500 euros para cubrir esa eventualidad resulta excesivo.
El dispositivo, por lo demás, lo incluye absolutamente todo. Es un teléfono cuatribanda con GPRS, y tiene Bluetooth y WiFi. Además, dispone de GPS interno y una cámara de 2 megapíxeles. La unidad de de prueba incluía el programa de navegación nRoute (no es el mejor, ciertamente, pero viene incluido).
Por si aún quedaban dudas del significado de todo, el P3300 incluye radio FM, una opción que muy pocos dispositivos parecidos tienen. La radio tiene un sintonizador digital al que se accede a través de un programa dentro de Windows Mobile. el tamaño es tan solo de 108 x 58 x 16,8 mm, y el peso de 130 gramos. Todo un alarde de compresión de funciones.
La tarjeta MicroSD es de difícil acceso (clic para ampliar)El tamaño reducido también tiene un amargo coste. Las tarjetas de expansión que utiliza el P3300 son del tipo MicroSD. Esto no sería un problema (dejando de lado el sobreprecio) si no fuera porque está situada debajo de la tarjeta SIM. Para cambiar la tarjeta de expansión hay que apagar el dispositivo, abrir la tapa, retirar la batería, retirar la tarjeta SIM, levantar su soporte, y acceder de forma bastante incómoda al zócalo MicroSD que está debajo.
Una vez pasado el mal trago, se puede examinar la cornucopia de accesorios que quedan aún en la caja: un cargador mini USB, unos auriculares estéreo, una funda de cuero horizontal con clip para el cinturón, cable de sincronización y puntero de repuesto. El cable de sincronización es miniUSB estándar, sin embargo, en la unidad hay un conector de forma diferente, llamado ExtUSB, que también acepta el conector extendido de los auriculares. Lo cual quiere decir que el uso de articulares es incompatible con la carga o sincronización, pero se acepta que esa situación es inusual.
En definitiva, un dispositivo bonito, pequeño y con todo el equipo, para quienes se hayan acostumbrado a trabajar con Windows Mobile, pero no necesiten cambiar la tarjeta de expansión muy a menudo.

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