La idea de una electricidad sin cables, propia de la ciencia ficción, está desde esta semana más cerca de hacerse realidad, ya que Nokia, el gigante finlandés de los móviles, ha hecho progresos en el uso de las ondas de radio del ambiente como fuente de energía.
Los científicos del centro de investigación de Nokia han utilizado la radiación electromagnética que emiten los transmisores WiFi, las antenas de telefonía móvil, las antenas de TV y otros equipos similares para captar de 3 a 5 miliwatios, mediante circuitos prototipo de prueba en el laboratorio.
El objetivo es alcanzar los 50 miliwatios, que bastarían para recargar la batería agotada de un teléfono.
Markku Rouvala, investigador de Nokia,, afirma que el concepto se basa en el mismo principio que las etiquetas RFID: convertir ondas electromagnéticas en señal eléctrica. El equipo de Rouvala trabaja en ampliar la banda de frecuencias cuya energía puede ser captada de las ondas de radio del ambiente. Concentrándose en todo lo que va de 500 MHz a 10 GHz esperan aumentar sus posibilidades de obtener suficiente energía.
Si Nokia tiene éxito, lo cual es mucho suponer, la tecnología podría ser adoptada en dispositivos móviles que se cargarían solos mientras estuvieran en el hogar. No obstante, la empresa ha insistido en destacar que este proyecto de investigación todavía se encuentra en una fase inicial y que el objetivo final podría ser muy difícil o incluso imposible de alcanzar.
Con anterioridad, investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) se han concentrado en la resonancia mediante acoplamiento magnético como medio para proporcionar electricidad sin cables.
En el año 2008, el equipo del MIT descartó la radiación electromagnética –incluidas las ondas de radio–, que se extiende en todas direcciones, y se concentró en el descubrimiento de que dos objetos que resuenan a la misma frecuencia tienden a intercambiar energía de manera eficiente, al tiempo que sólo interactúan débilmente con otros objetos ajenos a su frecuencia de resonancia. Por ejemplo, una niña que se columpia tiene que darse impulso con las piernas a la misma frecuencia natural que el columpio si pretende alcanzar una energía sustancial.
Los resonadores electromagnéticos se acoplan mayoritariamente a través de sus campos magnéticos y pueden detectar el régimen de acoplamiento más estrecho de este sistema, incluso aunque la distancia entre ellos sea mayor que el tamaño de los objetos resonantes. Gracias a ello es posible una transferencia eficiente de energía.
El equipo del MIT indica que el acoplamiento magnético es indicado para las aplicaciones cotidianas, dado que la mayoría de los materiales responden muy débilmente a los campos magnéticos, por lo que las interacciones con los objetos ajenos presentes en el entorno son aún menos probables.
El diseño de la demostración de 2007 consistía en dos bobinas de cobre, una de las cuales estaba conectada a la fuente de energía y emitía al espacio circundante un campo magnético no radiante que oscilaba a frecuencias del orden de los MHz. A través de dicho campo no radiante se producía el intercambio de energía con la bobina del equipo receptor, diseñada especialmente para resonar con el campo magnético.
Se logró transferir unos niveles de potencia más que suficientes para hacer funcionar un ordenador portátil situado al otro extremo de una habitación, de forma eficiente y casi omnidireccional, sin necesidad de que hubiera visión directa entre los dos componentes. A la larga, sistemas como el descrito podrían hacer completamente innecesarias las baterías.
[vía]

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens