Tecnología en CanalPDA
CanalPDA | Información y consejos para aprovechar tu dispositivo móvil

Lo que importa realmente del nuevo iPad

14 mar 2012 - 8:31 por .

Esta semana es la de las reacciones al anuncio del nuevo iPad. Hay quien bosteza y quien se ha tragado toda la retórica sobre ‘el fin del PC’. Hasta hay quien aconseja a los desarrolladores que dejen de programar pensando en teclados y ratones, incluso para aplicaciones tan complejas como el diseño asistido por ordenador. En mi opinión, el anuncio es más importante de lo que se dice, pero también menos importante. Me explico:

Éste no es el fin de la era del PC

Estoy seguro de que alguien no estará de acuerdo, pero creo que todo el rollo de “la era del PC” es puro autobombo por parte de Apple. Naturalmente que quieren convencernos de que el mundo se está alejando de un mercado en el que Apple tiene una cuota de mercado mundial inferior al 10% y dirigiéndose hacia otro del que Apple tiene bastante más del 50%. Yo diría lo mismo si aún trabajase en Apple. Y el iPad es tan atractivo y sexy como antiguos y aburridos son los PC con Windows, así que prefiero creer que el PC está muerto. Me permite sentir que estoy a la última. Pero vamos a pensar racionalmente, aunque sea sólo un minuto.

Para empezar ¿cuál es exactamente esa era del PC que supuestamente se está acabando? ¿Hablamos de los años en los que Windows era el API dominante en materia de innovación de software? Eso ya acabó a finales de los 1990 con el auge de las aplicaciones web. ¿O más bien de los tiempos en que se vendían más PC que smartphones? Eso acabó el año pasado.

Para mucha gente, el fin de la era del PC parece significar que las tabletas comienzan a sustituir a los PC de forma tan generalizada como los PC sustituyeron en su día a los miniordenadores. O que el teclado y el ratón están desapareciendo. Yo no me lo creo. Llevamos al menos 15 año declarando muerto el PC, pero seguimos usándolo porque para ciertas tareas, el PC es la mejor forma de trabajar. Puede que sea poco sexy y parezca pasado de moda, pero cuando trabajas en una gran hoja de cálculo, el ratón y el teclado numérico son increíblemente productivos. Y cuando escribes un informe, el teclado continúa siendo la manera más fácil de introducir texto (por ahora) y de editarlo (en el futuro inmediato).

Más o menos, igual que el volante y los pedales siguen siendo el mejor modo de conducir un coche. También podría hacerlo con una tableta multitáctil (deslizar tres dedos hacia la derecha significa girar en la esquina siguiente, cuatro dedos hacia abajo significa frenar), pero a veces no hay nada como el control directo.

Y sí (coma) he probado Dragon (pausa) Naturally (pausa) Speaking (pausa) muchas veces (punto) (espacio) Y he comprobado que si cuento el tiampo que tardo en corregir todos los arrores que ha creado (coma) al final no he ahorrado ningún tiempo (coma) y además es difícil dictar el tipo de frases que pretendo escribir porque ya sabe usted que hablo más informalmente de lo que escribo (punto)

No pretendo decir que las entradas táctiles o verbales no sirvan para nada. Me parecen excelentes, y hace más de una década que juego con ellas. Pero obtengo la mayor productividad cuando puedo elegir las herramientas más indicadas para cada operación, y eso significa que sigo necesitando un dispositivo para señalar y un teclado para ciertas labores.

En cambio, si Apple dijera que el PC será menos dominante que antes, yo estaría de acuerdo. Aunque no estamos asistiendo a la muerte generalizada del PC, sin duda estamos viendo su estrechamiento. Para operaciones como leer o interactuar con el contenido, una tableta es muy superior a un PC tradicional, y si no hace usted más que eso con su PC, no dude en deshacerse de él. Pero los dispositivos de tipo PC (o tal vez los ratones y los teclados que se conecten a las tabletas) van a seguir aquí para el tipo de trabajos que hacen mejor.

Así pues, cuando uno tiene una pantalla sensible al tacto conectada a un teclado y a un ratón ¿ese dispositivo híbrido es un PC o una tableta? A mí me da igual: llegados a este punto, es mera cuestión de semántica, y la semántica es el patio de juegos de las empresas que aspiran a ganar puntos en marketing. Lo cual nos lleva de nuevo a Apple y a su enorme cuota de mercado en tabletas.

(Ah, por cierto: cualquier tableta necesita un puntero para ciertos tipos de trabajo. Uno de los puntos fuertes de Steve Jobs era su disposición a cambiar de postura cuando se equivocaba, y nos encontramos ante uno de esos casos. Me preocupa que, una vez muerto Jobs, Apple se encuentre encadenada a su oposición religiosa a los punteros. Eso dejaría a Apple a merced de un competidor que haga bien lo del puntero, ajustando el hardware y el software para que funcionen conjuntamente).

Lo que sí importa del nuevo iPad

Hay dos aspectos que me llaman la atención. El primero es la pantalla. Sí, es preciosa, pero no me refiero a eso. La pantalla Retina es una característica de agradecer en un smartphone, pero en una tableta es muchísimo más importante porque las tabletas se utilizan más para leer textos largos: novelas, libros de texto, revistas.

Para visionar fotos y vídeos, una resolución de pantalla enorme no importa tanto; lo que importa más es la profundidad de color. Cuando tienes millones de colores, los píxels se funden entre sí y la mayoría de las imágenes parecen reales incluso a 150 puntos por pulgada. Pero para leer, cuando hay un contraste marcado entre el texto negro y el fondo blanco, hace falta mucha más resolución. Los 264 píxels por pulgada de la pantalla del nuevo iPad se aproximan a los 300 ppp de resolución de las LaserWriter originales, que la mayoría de la gente consideraba sustitutos aceptables del texto impreso y que impulsaron un cambio revolucionario en la edición. Dudo que la pantalla de Apple ofrezca el mismo contraste que el papel impreso, algo que también afecta a la legibilidad, pero sigo creyendo que probablemente ofrezca una experiencia de lectura mucho más agradable a todos esos estudiantes que supuestamente van a utilizar iPads en lugar de libros de texto.

Apple ha publicado un ingenioso widget que muestra una imagen ampliada de texto en los iPads antiguos y en el nuevo. A continuación he copiado una imagen. Sí, en la vida real los puntos son diminutos y a mucha gente le costará apreciar la diferencia. Pero la fatiga visual depende de pequeños detalles como éste, y como alguien que pasó tiempo en el mundo de la edición, puedo asegurarle que la resolución importa.

En la mayoría de las demás especificaciones de hardware, el iPad es muy bueno, pero no asombroso. En Gizmodo hay una buena comparación, en la que se observa que el futuro Asus Transformer está a su altura en muchos de los aspectos, si bien es algo más caro y tiene una batería menos potente. Se podría llegar a pensar que Android se aproxima mucho al iPad.

Pero luego está el software, y éste es el segundo aspecto en el que creo que el nuevo iPad destaca. Como proveedor de sistemas, Apple innova tanto en hardware como en software, de modo que hay que observar ambas áreas para comprender todo lo que ofrece el iPad. Apple está innovando muy agresivamente en el campo del software. Desde hora, el iPad incluye reconocimiento del habla, y aunque acabo de decir que no me parece que sirva para escribir un informe largo, Apple tiene un historial de afinar y mejorar sus tecnologías con el tiempo, y estoy seguro de que eso es lo que ocurrirá con el habla. El teclado no ha muerto, pero si Apple logra que el habla funcione bien, la tableta podrá desplazar al PC en unas cuantas situaciones más (como la creación de mensajes breves).

Y también están las nuevas aplicaciones de iLife para tableta, probablemente el aspecto más atractivo de todo el anuncio. Me ha impresionado mucho el modo en que Apple ha reformulado el retoque fotográfico para el uso táctil, y tengo muchas ganas de probarlo.

Combinando la pantalla de alta resolución, las posibilidades de mejora de las funciones de habla y las nuevas aplicaciones, el nuevo iPad resulta ser un producto formidable.

Google, a ver si copias esto

Consideremos la situación desde el punto de vista de un responsable de producto de tabletas Android. No sólo tienes que superar a Apple en hardware, sino que también debes inventar el modo de duplicar una lista cada vez más larga de funciones de software con marca Apple que vienen incluidas o se venden a unos precios ridículamente bajos.

Sí, Google está trabajando en copiar todas y cada una de las funciones que va añadiendo Apple, pero ¿consigue integrar la funcionalidad del interfaz de usuario y crear unas aplicaciones tan exquisitas? ¿Te arriesgarías a apostar tu producto a la capacidad de Google para crear software destinado al usuario final?

Y gracias a los volúmenes que Apple ha alcanzado y a una cadena de aprovisionamiento controlada férreamente, sus precios son lo bastante bajos como para que ningún producto -salvo las tabletas subvencionadas por Amazon- pueda situarse por debajo. Si eres un clonador Androide, estás atrapado en la paridad de precios y te vas quedando atrás en las funciones de software integradas. Qué dura es la vida.

Y además está Microsoft

Será interesante ver cómo aborda Microsoft todo esto. Windows 8 es un intento de reformular Windows para las tabletas, pero ¿estará Microsoft dispuesta a competir con Apple en el precio de las aplicaciones? Sin duda alguna: no; ello equivaldría a renunciar a la mayoría de los ingresos que obtiene de Microsoft Office. Por lo tanto, Microsoft tiene ante sí un camino difícil, en el que adopta la funcionalidad de las tabletas táctiles, mientras trata de convencer a la gente de que tienen que pagar una buena pasta por el viejo Office. El primer intento de Microsoft en ese sentido, el Tablet PC, demostró que no basta con quitarle el teclado a un PC y llamarlo ‘tableta’. Windows 8 está mucho más adaptado a las tabletas, pero si hace que la gente piense que está comprando una tableta, tal vez comiencen a esperar que el precio de sus aplicaciones sea el propio de una tableta, y las ventas de Office podrían derrumbarse como un castillo de naipes.

Si eso acaba ocurriendo, dejaremos todos de hablar del fin de la era del PC y nos pondremos a hablar del fin de la era de Microsoft.

©2012 Michael Mace

en Mobile Opportunity

  • Albzamuner

    Las consideraciones sobre teclado, ratón (y forma de sentarse) son propias de las personas que piensan en estos dispositivos para trabajar.
    En un principio un PC significaba un instrumento para trabajar. Luego, como no a todo el mundo le gusta el trabajo, el negocio de la informática consistió en entusiasmar a la gente con abundantes posibilidades de entretenimiento.
    Evaluar si conviene más un PC o una tableta depende de qué quiere hacer uno con ellas. 
    Un PC sigue siendo mejor para trabajar, en la oficina o en casa.
    La tableta se volverá insuperable como cosa portátil cuando cumpla sin ninguna incomodidad adicional la función que hoy cumplen un anotador de papel y un bolígrafo.
    Es buena la aplicación del adjetivo “sexy”, porque la tableta atrae y enamora por encima de explicaciones o evaluaciones.

  • Pingback: Lo que importa realmente del nuevo iPad | Xuss Català i Bolufer

  • Pingback: Directo: El nuevo iPad revoluciona las Apple Store de medio mundo – ABC.es « Contacto Latino News

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens