Menudo año llevamos entre SOPAs, PIPAs, Megauploads y Searchplusyourworlds. Hoy hay que sumar la última decisión de Twitter de habilitar el bloqueo de tuits por regiones a petición de los gobiernos.
Como dice The Next Web “no es Twitter el que te censura, es tu gobierno“. Ya, vale, pero escaso consuelo da. Una de las mejores cosas que se podían decir de Twitter hasta ahora es que su posición frente a los derechos de los usuarios ha sido siempre impecable. Hasta ahora los únicos tuits que Twitter ha retirado eran los que inclumpían la DMCA, fundamentalmente enlaces a contenido protegido por derechos de autor, y casos de cuentas falsas, spam o contenidos claramente ofensivos. La retirada la realizaba la compañía a petición de usuarios, gobiernos o asociaciones pero la decisión última dependía de la propia Twitter.
El nuevo sistema hace mucho más sencillo lavarse las manos, y es lo que me parece realmente preocupante. Como ahora hay una herramienta para manejar casos país por país y a petición de los gobiernos, Twitter siempre puede decir que “me obligaron a borrarlos”. Como la eliminación ya no es global y permanente, sino regional, ya no habrá que pensar dos veces antes de pulsar la tecla de borrado. Es una posición muy cobarde, lamentablemente, y se mire por donde se mire estamos peor que ayer. Xeni Jardin en BoingBoing lo resume bastante bien:
Hmmm. Maybe I’m missing something, but it’s hard to see this as anything but a huge setback and disappointment, given Twitter’s laudable history on human rights, privacy, and freedom of expression—and the critical role the service played in global popular uprisings over the last year.
Si esta política hubiese estado vigente hace un año movimientos como el 15m, la primavera árabe u OccupyX lo habrían tenido mucho más dificil para salir adelante. Una orden judicial de emergencia fundada en cualquier excusa habría bastado para bloquear todos los tuits con un hashtag concreto o los destinados a organizar a la gente. De poco sirve que los tuits se pudieran leer en Portland o en París.
Sólo por eso Twitter merece que se mire con lupa la nueva política y los efectos que puede tener. Peor aún me parece que Twitter haya jugado la carta del relativismo cultural, que siempre es peligrosa:
We will enter countries that have different ideas about the contours of freedom of expression.
No digamos ya el viejo truco de sacar el tema de los neo-nazis en Alemania y Francia. Ojo, creo que Twitter podría haber hecho las cosas mucho peor y tomar la ruta mucho más peligrosa de censurar a petición de gobiernos a nivel global. Al menos ha tratado de buscar crear el menor daño posible.
Pero es un limite puesto donde antes no había uno y sólo porque Twitter quiere estar presentes en más mercados y tener menos problemas en países “calientes”. Como suele pasar en estos casos se trata de una compañía privada y tiene derecho a hacer lo que quiera con su plataforma. Facebook o Google ya han claudicado para entrar en el mercado chino. Ahora bien, suena casi a chiste leer el titular de esta entrevista hecha hace sólo seis meses a Dick Costolo:
Twitter chief: We will protect our users from Government
Ja.
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