Los hospitales y los consultorios médicos, en aras de disminuir los errores médicos, han realizado fuertes inversiones para dotar de ordenadores, smartphones y otros dispositivos al personal sanitario para que éste pueda acceder instantáneamente a historiales clínicos, información sobre medicamentos y literatura de referencia. No obstante, según The New York Times:
Como muchos de los tratamientos, esta solución posee un efecto secundario imprevisto: los médicos y las enfermeras se fijan más en la pantalla que en el paciente, incluso en situaciones que requieren una atención crucial.
Y ni siquiera están trabajando: hay ejemplos de un neurocirujano que realiza llamadas personales en plena operación, una enfermera buscando vuelos baratos durante una intervención y una encuesta según la cual la mitad de los operadores de máquinas de bypass coronario admiten haber enviado mensajes de texto durante una operación.Según una encuesta entre 439 especialistas médicos, sujeta al procedimiento de revisión entre pares habitual en las publicaciones científicas y publicada en Perfusion, el 55% de los técnicos encargados de atender máquinas de bypass confiesan haber hablado por su teléfono móvil en el curso de intervenciones de cirugía cardíaca.
Artículo en el NY Times y encuesta “2010 Survey on cell phone use while performing cardiopulmonary bypass” en Perfusion.
También le puede interesar:










