Siempre que un consejero delegado es despedido con deshonor, sus proyectos favoritos son vulnerables a ser archivados sin contemplaciones en cuanto flaquean. Mark Hurd fue el consejero delegado de HP que compró Palm, de modo que corría peligro desde el momento en que Hurd salió por la puerta. El comportamiento de HP en dispositivos móviles no ha sido bueno este año: el smartphone Veer desapareció del mapa el mismo día que salió al mercado, y el TouchPad resultó un desastre en ventas. Si Leo Apotheker hubiera decidido seguir invirtiendo en este negocio, se habría convertido en responsabilidad suya. Es mucho más fácil abandonarlo.
Se podría discutir si HP debería haber dado más tiempo al negocio, y es una pena que ya nunca llegaremos a ver el Pre 3. Pero Palm lleva años con problemas de ventas, y creo que su error fundamental ha sido tratar de parecerse demasiado a Apple. Desde el principio, el Pre se dirigió a los mismos usuarios y a los mismos usos que el iPhone (hasta el punto de intentar sin éxito vincular el teléfono a iTunes). HP demostró que la mayoría de la gente no quería comprar una mejora incremental del iPhone que no podía utilizar las aplicaciones de iOS.
Y encima, HP volvió a cometer el mismo error con el TouchPad.
La moraleja para las demás empresas de móviles es, me parece, que a menos que seas un fabricante asiático de bajo coste, lo que tienes que hacer es diferenciarte de Apple, no seguir sus pasos.
Me encantaría ver que webOS sigue vivo, pero la debacle del hardware lo hace poco probable. Como decía hace unos días, los licenciatarios eligen un sistema operativo porque creen que les generará muchas ventas de unidades. Visto que webOS no lo ha conseguido para HP ¿quién más va a querer licenciarlo?
Quien crea que cada empresa de smartphones necesita tener un sistema operativo propio estará esperando una batalla de pujas entre LG, HTC, Sony Ericsson, Dell, y tal vez Samsung para comprar webOS. (El perdedor podría comprar RIM como premio de consolación). Aún es posible que se produzca tal compra, pero sospecho que HP lleva una temporada tratando discretamente de vender webOS, y de haber detectado algún interés, habría intentado cerrar la operación antes del anuncio de hoy.
(Por cierto, HTC: si van ustedes a comprar webOS, deberían insistir en que HP también les ceda la marca Palm. En los EEUU sigue siendo mucho más conocida que HP. Lo mismo vale para LG).
Pero no estoy seguro de que comprar un sistema operativo sea lo más adecuado para cualquier empresa de smartphones. Convertirte en una imitación de segunda categoría de Apple no parece una estrategia ganadora, especialmente si tu empresa no sabe cómo se gestiona un sistema operativo (sin ir más lejos, véase lo que le ha ocurrido a HP). Se pueden crear unos excelentes sistemas móviles sin tener que controlar el sistema operativo; lo único que hace falta es un buen equipo de desarrollo de sistemas y la libertad de añadir una capa de software por encima del sistema operativo que se haya decidido utilizar.
Lo que significa que la auténtica joya de la corona de la unidad de negocio de webOS es su personal de desarrollo de sistemas –los responsables de producto y los ingenieros– que HP acaba de tirar a la basura. En mi opinión, ésa es la parte de Palm por la que deberían estar peleándose los fabricantes de smartphones.
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