Parece que Apple se ha salvado por los pelos. Desde la conferencia de prensa de Steve Jobs de hace unas semanas, en la que Apple ofreció una funda gratuita (o la devolución del precio del teléfono) a cualquier persona cuyo iPhone 4 presentase el problema de “pérdida de cobertura al sujetar el móvil de un modo determinado”, el cachondeo en la red parece haberse calmado.
Entretanto, ha pasado el tiempo suficiente para que millones de personas pudieran jugar con sus nuevos iPhones y se haya comenzado a acumular una masa crítica de trucos. Aquí les cuento tres prácticas funciones de iOS 4 de las que nadie, incluyendo a Apple, parece hablar.
Contactos unificados. El iPhone (y el iPod Touch) pueden sincronizarse con varias cuentas. La aplicación de Contactos es capaz de mostrar tres conjuntos distintos de nombres y números: uno guardado en el teléfono, otro de una cuenta de MobileMe y un tercero del servidor Exchange corporativo del trabajo. Hasta ahora, algunos nombres aparecían dos o tres veces en la lista de Todos los contactos, lo cual no resultaba muy práctico.
En iOS 4, el iPhone muestra una sola vez el nombre de cada persona en la lista de Todos los contactos. Al pulsar sobre ese nombre, se abre una pantalla de Información unificada sobre esa persona, que contiene toda la información de todas las tarjetas subyacentes relativas a esa persona. Todos los números de teléfono, por ejemplo, aparecen agrupados en una misma lista.
Para ver cuáles son las tarjetas que ha combinado el iPhone, se puede bajar hasta el final de la pantalla, donde el apartado Tarjetas enlazadas indica qué tarjetas han sido unificadas.
Aquí se puede pulsar en una lista para abrir cada tarjeta en su cuenta correspondiente. También se puede desvincular una de las tarjetas, y en el mismo sentido, vincular manualmente otra tarjeta. Hay que pulsar en Editar, en Vincular contacto y seguidamente elegir el contacto que se desea vincular a esta tarjeta unificada, aunque el nombre no coincida del todo.
En general, el iPhone intenta hacerlo lo mejor posible. Por ejemplo, al modificar algún dato de la tarjeta unificada, lo que estamos cambiando es esa información sólo en la tarjeta de la cuenta correspondiente (a menos que añadamos información a la tarjeta de Información unificada; en tal caso, el nuevo dato se agrega a las tarjetas de todas las cuentas subyacentes).
Trucos de FaceTime. FaceTime es la función que permite usar el iPhone 4 para realizar videollamadas gratuitas de alta calidad a otros poseedores del iPhone 4, siempre que ambos se encuentren en zona de buena cobertura WiFi. Desde ahora, la abuela podrá ver al bebé, o podemos ayudar a alguien a elegir en la tienda desde casa, o supervisar una operación quirúrgica a corazón abierto a miles de kilometros de distancia (siempre que seamos cirujanos cardíacos, claro).
Una vez establecida la videollamada, éstas son algunas de las cosas que se pueden hacer:
Para empezar, se puede girar la pantalla. FaceTime funciona tanto en posición plantada (vertical) como apaisada (panorámica); basta con girar 90 grados el teléfono. Naturalmente, si el otro comunicante no gira también su teléfono, verá nuestra imagen encogida, con grandes zonas negras rellenando el resto de la pantalla.
En segundo lugar, es posible mostrar lo que uno tiene enfrente. A veces lo que importa no es USTED, sino que querrá mostrarle a su amigo lo que usted está mirando. Es decir, querrá activar la cámara trasera del iPhone, la que apunta en sentido opuesto a usted, para presumir de bebé, de obra de arte o de pieza estropeada.
Nada más sencillo. Basta con pulsar en el icono de rotación de cámara que aparece en la pantalla. El iPhone cambiará de la cámara delantera a la trasera. Ahora tanto usted como su interlocutor estarán viendo lo mismo que usted. (Es mucho menos incómodo que usar un portátil para este fin, pues
la cámara del portátil siempre mira en sentido opuesto a usted, de modo que no puede ver lo que está mostrando).
En tercer lugar, se puede silenciar el sonido, pulsando sobre el pequeño icono del micrófono. Ideal para cuando hay que gritarles a los críos que se estén quietecitos.
También se puede “silenciar” el vídeo. Sólo hay que cambiar a cualquier otro programa (por ejemplo, pulsar el botón de Inicio). Al hacerlo, la pantalla del otro se pondrá en negro. Cuando usted salga de la pantalla de FaceTime, al otro lado dejarán de ver lo que está haciendo; no obstante, seguirán oyéndole.
Esta función fue creada para permitirnos consultar la agenda, buscar algo en la web o hacer cualquier otra cosa sin dejar de video-charlar. Pero también es un buen truco para cuando necesitamos ajustarnos el nudo de la corbata, hurgarnos la nariz o alguna otra actividad que haya que ocultar de la vista de nuestro interlocutor.
Entretanto, la llamada sigue técnicamente abierta, y así nos lo recuerda una franja verde en la parte superior de la pantalla. Haga clic en esa franja verde para volver a la videollamada.
Libros hablados. La aplicación gratuita iBooks, la respuesta de Apple al Kindle de Amazon, es capaz de leernos los libros y los documentos PDF en voz alta.
Para que funcione, hay que activar VoiceOver, la función de conversión de texto a habla que permite que los invidentes utilicen el iPhone. Abra Ajustes > General > Accesibilidad y active VoiceOver. (También verá otros de los cambios en su estilo de vida que son precisos cuando VoiceOver está activado: por ejemplo, hay que pulsar dos veces en las cosas en lugar de una sola, porque la pulsación única hace que el teléfono diga en voz alta el nombre de lo que estamos pulsando).
A continuación, abra un libro. Pulse sobre la primea línea (para desactivar el resaltado de los botones superiores).
Ahora, deslice dos dedos por la página para hacer que el iPhone comience a leerle el libro en voz altz, con su voz sintética. Incluso pasa las páginas automáticamente y sigue leyendo hasta que lo detengamos, pulsando la pantalla con dos dedos.
Efectivamente, ésta es la misma función que hizo su aparición en el Amazon Kindle y fue retirada cuando las editoriales pusieron el grito en el cielo. Pero de algún modo, hasta ahora Apple sigue en sus trece, tal vez porque nadie se ha dado cuenta de que la función está ahí.
Hasta ahora, claro.
©2010 David Pogue. Reproducido de The New York Times con permiso del autor.
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