Siempre he considerado que dentro de la telefonía móvil, después del SMS, la web móvil es la siguiente revolución. Hasta el momento no se le ha prestado mucha atención, pero poco a poco vamos viendo como las empresas o las instituciones van poniendo en marcha sus webs móviles. Los usuarios hemos pasado de ser sedentarios a ser nómadas y sólo esto justifica ya el hecho de que se den pasos para la puesta en marcha de una web móvil.
Ahora bien, se están cometiendo los mismos errores que en su día se cometieron con las webs normales, no se están realizando bajo unos parámetros mínimos, porque no nos equivoquemos, un móvil o una PDA no es un PC ni de sobremesa, ni un portátil, por lo que el cumplimiento de una serie de estándares es clave para que una web móvil sea eso, móvil.
Especial importancia puede tener este tipo de web en aquellos países en vías de desarrollo donde las infraestructuras de ADSL en muchas ocasiones no existen. Al igual que los SMS están siendo claves en la lucha contra la pobreza o enfermedades como el SIDA, la web móvil puede mejorar ostensiblemente estas acciones.
A la hora de abordar la puesta en marcha de una web móvil, no tiene ningún sentido realizar dos desarrollos paralelos, con dos gestores de contenidos paralelos. Partamos de la base de que tenemos ya una web y los contenidos de esa web deberían de ser igualmente válidos para un móvil, otra cosa es cómo los mostremos o la riqueza gráfica que usemos. Hay que pensar que ni las pantallas son iguales, ni lo son las velocidades de conexión. Uno de los puntos de discusión en este aspecto es la opinión de mucha gente de que los navegadores móviles como Opera o Safari ya permiten navegar desde el móvil en webs tradicionales. Esto es cierto, pero la “calidad” de la navegación es otro cantar y sobre todo la usabilidad de la misma dista mucho de ser óptima. Personalmente creo que es mejor que la información se adapte a nuestro dispositivo sea cual sea y no al contrario.
Por otro lado la información que un usuario móvil demanda no tiene por qué ser toda la que se muestra en una web. Si pensamos en una web municipal, por ejemplo, el mensaje de bienvenida del alcalde no le interesa lo más mínimo. Lo que le interesará es una información fácilmente accesible si queremos que aporte valor a alguien que está en movimiento y que necesita en un momento puntual , por lo que la ya mencionada o cualquier otra información superflua no tiene cabida dentro de una web móvil.
En suma, la elaboración de una web móvil debería de cumplir estrictamente los estándares web, evitar los problemas de usabilidad de las pantallas pequeñas, tener en cuenta las limitaciones de los dispositivos, prever una navegación simple, reducir el uso de la red o facilitar la entrada de datos.
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