Un aparatito que está haciendo furor en EEUU y que ahora empieza a pegar fuerte en Europa. ¿Qué es lo que tiene el Crackberry para ser tan adictivo? Hemos probado el modelo 7100v para averigüarlo.
por Darío Pescador
“He perdido mi Blackberry. El síndrome de abstinencia ha sido doloroso, muy doloroso”, declara un blogger compungido. “Amo mi Blackberry, pero es muy irritante para las personas que me rodean”, confiesa un tecnosexual.
Por si no se han enterado, un Blackberry es una combinación de teléfono móvil (en redes GSM y CDMA) y organizador personal, que sobre todo permite leer correo electrónico.
¿Y qué? se preguntarán algunos. Nada nuevo. Pero piensen. Para recibir correo electrónico en un PDA hay que conectarse a Internet a través del teléfono móvil, o si hay suerte, con WiFi. Abrir la aplicación de correo. Bajar los mensajes. Toda una serie de acciones intencionadas y que consumen tiempo.
Con Blackberry, el correo está permanentemente abierto. Cuando se recibe un mensaje, el aparatito vibra para avisarnos de la buena nueva, como si se tratara de SMS. Imagínense. En medio de una reunión de trabajo, en una comida familiar, en el coche, en una cena romántica, el usuario siente la vibración y tiene que mirar de qué se trata. Discretamente lo saca del bolsillo y mira hacia abajo, en lo que se ha dado en llamar la oración Blackberry. Mientras lee el correo en la palma de su mano, el mundo a su alrededor deja de existir.
No es de extrañar que se conozca popularmente como Crackberry, un guiño a esa variante altamente adictiva de la cocaína.
Subiendo, subiendo
Blackberry es el producto estrella de RIM (Research In Motion) una compañía canadiense que está manteniendo un crecimiento espectacular. Según Gartner-Dataquest RIM pasó de tener el 6,4% del mercado en 2003 al 18,6% en 2004.
Los usuarios se han duplicado en un año. Las ventas en 2004 aumentaron un 127% respecto al año anterior. Todo ello a pesar de que las ventas fueron menores de lo esperado por los analistas, y los problemas que le planteó la demanda por violación de patentes por parte de NTP. Un asunto que finalmente se arregló previo pago de 450 millones de dólares.
Entre los dispositivos de bolsillo, el auge de Blackberry acompaña la caída en las ventas de otros modelos de PDA, como los de PalmOne. Tiene su explicación. Un PDA convencional puede hacer de todo, pero en realidad no hace nada bien. Blackberry hace muy bien una cosa: gestionar correo electrónico en cualquier parte.
Hable con su operador
Los dispositivos Blackberry sólo se venden a través de los operadores de telefonía móvil. En España están disponibles en ofertas de Movistar y Vodafone. En ambos el coste del servicio es de 25 euros al mes sólo por el correo. Las transferencias de datos y llamadas de voz aparte.
Un Blackberry no se puede conectar directamente a un servidor de correo. Los mensajes se transmiten a través de un servidor propio llamado Blackberry Enterprise Server. Las grandes empresas pueden instalarlo en su red para ofrecer conectividad a sus empleados.
Los particulares utilizan un servidor que proporciona el operador de telefonía móvil para que los mensajes de las cuentas de correo que deseen se reenvíen a su Blackberry. En el caso de Vodafone, se ofrece un cliente web para ver los mensajes o configurar las cuentas.
Toda la información se transmite cifrada. Es un requisito para los usos empresariales de Blackberry. Las restricciones de seguridad también explican la ausencia de puerto de infrarrojos, y de transmisión de datos a través de Bluetooth (sólo se permite la conexión con auriculares e impresoras).
Una vez configurado, el usuario tiene en su mano un cliente de correo más. Se pueden gestionar varias cuentas, borrar los mensajes recibidos del servidor o reenviar mensajes. Los mensajes sólo se descargan completamente en el momento de leerlos. Lo mismo ocurre con los archivos adjuntos, que se descargan por separado. De este modo se evita esperar indefinidamente a que se descargue ese archivo PPT de cinco megas.
Lo que es mejor, los archivos adjuntos se pueden visualizar directamente, si bien con algunas limitaciones. Blackberry puede leer archivos Word, Excel, PowerPoint, WordPerfect, PDF, ASCII, HTML y ZIP.
Con el Explorador de Internet incluido se puede navegar por la web en páginas HTML, dentro de lo que cabe en la pantalla, pero con dignidad. Se puede acceder también a páginas WAP, si es que alguien lo hace a estas alturas. Por lo demás, los mensajes SMS se visualizan junto con los de correo sin mayor problema.
Ah, se nos olvidaba, también es un teléfono.
Algo más que correo
Como organizador, Blackberry dispone de calendario, bloc de notas, agenda de contactos, tareas, alarmas, calculadora y un visor de fotografías. Todo muy espartano, pero eficaz. Estas aplicaciones se pueden sincronizar con Outlook o el programa PIM por defecto instalado en el PC, utilizando una sencilla aplicación de escritorio y un cable de conexión USB estándar (gracias). De esta modo también sincronizan los mensajes de correo electrónico con el programa de correo del PC, si fuera necesario.
La pieza fundamental sigue siendo Blackberry Enterprise Server. Con un servidor propio, Blackberry tiene la llave para proporcionar servicios de todo tipo a las empresas. El más llamativo es la sincronización de calendario. Por ejemplo, el usuario de Blackberry puede sincronizar de forma remota, desde cualquier sitio, el calendario de Outlook de su ordenador de sobremesa con el de su Blackberry. O sea, la secretaria cambia una cita en el PC, y al otro lado del mundo, el jefe ve cómo la cita se actualiza en su Blackberry. Algo que también funciona con los servicios de calendario compartido de Microsoft Exchange, con lo que las modificaciones en las citas se transfieren a todos los interesados a la vez.
A través del mismo servidor, mediante pasarelas, se puede acceder remotamente a las aplicaciones de la empresa: la intranet corporativa, aplicaciones como SAP, Siebel o PeopleSoft.
No es de extrañar que se encuentren en el punto de mira de Microsoft , que se las prometía muy felices planeando servicios de datos por telefonía móvil a través de su servidor Exchange. A pesar de la ojeriza, está en marcha un pacto para incorporar MSN Messenger a los dispositivos Blackberry, que ya contaban con programas para conectarse a Yahoo Messenger y AIM.
Aunque su principal fuente de ingresos está en los dispositivos, RIM ha licenciado el sistema de correo de Blackberry a otros fabricantes de smartphones, como el Siemens SK65, Nokia 6810 y 9300, y Sony Ericsson P910.
Preparen los pulgares
Los dispositivos son ligeros y cómodos de llevar en el bolsillo, tanto el modelo 7290 como el más reciente 7100v, que son los que se ofrecen en España. La batería es una agradable sorpresa. La duración estimada es de una semana en espera, más cercano a un teléfono móvil que a los hambrientos PDA.
La pantalla del modelo 7290 tiene el formato apaisado característico de la casa, con 240 x 160 píxeles, pero en el 7100v se ha optado por mayor resolución con una pantalla más compacta y algo exótica, de 240 x 260. Con 4 MB memoria RAM están algo escasos, pero es suficiente para un buen montón de mensajes de correo.
Blackberry se usa con los pulgares. En el lateral derecho se encuentra una rueda que al girar permite seleccionar elementos de la pantalla, y activarlos al apretar. Bajo la rueda, la tecla de escape sirve para cancelar y volver atrás.
Escribir en el 7290 no tiene misterio, ya que es un teclado completo QWERTY con las teclas pequeñas, pero suficientemente separadas. La cosa se pone interesante en el 7100. El dispositivo es más estrecho, y con 20 teclas está a medio camino entre el de un teléfono y el miniteclado anterior.
En cada una de las teclas del 7100 conviven dos letras: “QW”, “ER”, etc. Para escribir hay que poner la mente en blanco, pensar en el teclado de un PC, y darle a los pulgares. El sistema de texto predictivo se encarga del resto. La curva de aprendizaje es corta, y en un par de días se puede escribir a una velocidad aceptable. Además el sistema aprende a reconocer palabras habituales y nombres propios. Para las palabras complicadas siempre se puede recurrir al método multitap, es decir, apretar una o dos veces cada tecla según la letra deseada. Pero con un Blackberry en la mano ¿quién quiere parecer un quinceañero?
Para terminar
Blackberry es sobre todo un producto profesional. Ejecutivos, comerciales y techies que no pueden separarse de su bandeja de entrada ni por un segundo son víctimas seguras, aunque tímidamente comienza a atraer al público general.
El sistema operativo de RIM está basado en Java, así que resulta fácil desarrollar aplicaciones. En sitios como RIMroad se pueden encontrar esas aplicaciones imprescindibles: almacenes de contraseñas, agendas para la dieta y el gimnasio, lectores RSS y sobre todo, Space Invaders y Tetris.
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