Mientras las ventas de PDA caen en picado, las de smartphones suben, pero ninguna de las dos soluciones nos satisface. Queremos más. Queremos el gadget total, pero no nos los fabrican.
por Darío Pescador
Quienes que necesitan un ordenador en cualquier lugar, hoy en día acarrean tres: un teléfono móvil en un bolsillo, un PDA en el otro y un portátil en bandolera. Todos tienen funciones en común, como el correo electrónico, pero por separado carecen de otras muchas.
Hacía tiempo que no se daba una necesidad tan clara en el mercado, y tan poco atendida. En efecto, nos referimos a ese asistente personal PDA que los usuarios quieren y los fabricantes no fabrican.
Catástrofe PDA
El veterano PDA, que da nombre a este sitio, es un dispositivo en declive. Las ventas en todo el mundo llevan tres años cayendo, según un reciente informe de IDC, y por primera vez en cinco años se han vendido menos de 10 millones de unidades.
PalmOne, la empresa pionera, se lleva la peor parte. Sus ventas cayeron de 4 millones de unidades en 2003 a 3,7 millones en 2004. Sony, por su parte, se ha retirado del mercado occidental, llevándose sus Cliés. Sólo han crecido los PDA basados en Windows Mobile (Pocket PC), que por primera vez han superado en ventas a los de Palm OS, gracias a fabricantes como Dell o HP. Pero los resultados tampoco son espectaculares. El camino es cuesta abajo.
¿Qué está ocurriendo? Para empezar, la emergencia de los smartphones, teléfonos móviles con funciones de organizador. Los usuarios que han probado un Sony Ericsson P800 o un Nokia 6681, por citar un par de ejemplos, tienen pocos motivos para cargar con el bulto extra de su PDA. El teléfono se encarga de organizar las citas y los contactos adecuadamente. Si además se le añade una cámara de 1,3 megapíxeles, acceso al correo electrónico, reproductor MP3 e incluso GPS, la cuestión está zanjada.
Sin embargo, para otros usuarios habituales de PDA, la profusión de funciones en un smartphone no es suficiente. ¿Dónde está la pantalla táctil? ¿Y si la tiene, que ha pasado con el reconocimiento de escritura? ¿Se le puede conectar un teclado? ¿Sólo 160×160 píxeles? ¿Están de broma? ¿Cómo voy a abrir una hoja Excel en ese sello de correos? ¿Hay un equivalente a este programa de gestión de lavanderías que antes usaba en mi Palm?
Palos de ciego
Los smartphones están recorriendo el camino más difícil: añadir a un teléfono las funciones de un ordenador de bolsillo. Todavía no lo han completado, pero el camino es el correcto, como las ventas de la serie 60 demuestran. Por su parte los PDA sólo tenían que añadir una función: la de teléfono. Hasta el momento han fracasado miserablemente.
Especialmente grave es la ceguera de PalmOne. Su producto estrella, los híbridos de teléfono y PDA Treo, están muy cerca del santo grial del dispositivo total. Pero la pantalla es pequeña, el teclado incómodo, no tienen WiFi, el sistema operativo está muy anticuado, y son demasiado caros. En el resto de los dispositivos de la casa, el panorama es desolador. El nuevo modelo T5 abandonó muchas de las buenas cosas que tenía el T3, mientras que la actualización Tungsten E2 deja mucho que desear.
Por su parte, los precios de los dispositivos con Windows Mobile siguen colocando la barrera de entrada muy alta. La causa es el hambre insaciable de procesador y memoria, inherente a los sistemas operativos Windows. La experiencia es demasiado parecida a un PC para resultar agradable: largas esperas de carga, menús multicolores, muchos toques de pantalla para hacer cualquier cosa, bloqueos de aplicaciones, incompatibilidad con Macintosh, etcétera.
Además de los smartphones, otro jugador se está haciendo un hueco importante. Los dispositivos Blackberry de RIM hacen sobre todo una cosa: poner el correo electrónico en el bolsillo. Pero lo hacen muy bien, tanto que las compañía crece un 300% anual que otros para sí quisieran.
Ninguno de las principales tecnologías contendientes parece dar con la solución. Señores fabricantes: no es tan difícil. El aparato que todos queremos llevar en el bolsillo es así:
- Teléfono : GSM con GPRS, o 3G, a elegir.
- WiFi : sí, es imprescindible.
- Bluetooth : no podemos vivir sin los auriculares inalámbricos.
- Batería intercambiable : no más efecto iPod.
- Pantalla : de 320×320 como mínimo, 64K colores es más que suficiente.
- GPS : con una antena inalámbrica Bluetooth como opción.
- Tarjetas SD: con todos sus defectos, son el estándar.
- Cámara : ¿por qué no? Dentro de poco hasta las llaves del coche tendrán una. VGA mínimo.
- Conector mini USB : los exóticos conectores propietarios nos dan alergia.
- Sistema operativo : cualquiera, ¿a quién le importa mientras sea usable? (oops, eso deja fuera a WM).
- Navegador web : con HTML, CSS, JavaScript, y si no es mucho pedir, Flash.
- Correo electrónico : al menos tan sencillo de usar como el de los dispositivos Blackberry, pero sin necesidad de estar atado a servidores específicos.
- 500 € / $ : y además, como teléfono lo podrían subvencionar los operadores, ¿recuerdan?
Premio para el primero que lo consiga.
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